Yo puedo ver pasar las horas aquí, enciendo un cigarrillo,
una taza de café, y el olor a humedad...
mientras veo como te vas.
No son quejas que quiera desenvolverte, es un poquito de melancolía,
nada más que una triste y azul melancolía,
nunca hubiera imaginado que entre las hojas de mi libreta,
tu nombre ocuparía un pequeño lugar, unos cuantos garabatos
que en la tinta esconden todas esas tardes y una que otra noche,
que sin darte cuenta, te dedicaste a llevarme a pasear.
A veces me gusta relacionar ciertas palabras con las personas
para no olvidarlas cuando se van,
y al parecer, en común todos portan en la frente el kilometraje.
Me gusta verte volar cual parajillo alborotado tras alguna flor,
a fin de cuentas su perfume siempre se vuelve seductor,
yo lo haría, pero me da miedo.
Por eso me gusta verte, agitando tus alas, ¡y ve!
aquí me quedaré yo, esperándote, tranquila, serena,
el café no me faltará, te lo aseguro,
y así me mantendré despierta.
Pero no puedo evitar pensar en que cada centímetro que te alejes
me irá marcando un número en la piel, distanciándote,
y con cada paso, un pedazo de aliento mío es arrebatado y guardado en tu bolsillo,
a lo mejor es mi culpa por tenerte sentimientos
y por reservarte en mi mente una mesa para dos.
Por el momento, te dejo un suspiro y una caja de cartón,
cuidado con el agua por que se puede romper,
yo me iré a dormir para no pensarte,
y no saldré de casa cuando vuelva a llover.
lunes, 23 de julio de 2007
lunes, 9 de julio de 2007
Magic Woman
Esta noche he estado platicando contigo, aunque yo no diga nada,
y me dedique solo a escuchar tu voz.
Estás aquí sentada junto a mí, relatándome tus historias y anécdotas,
además de uno que otro sueño que se te escapa entre letras,
pasiones escondidas que agarran vuelo y se sueltan dando vueltas
al rededor de tu aliento y tu mirada pispireta.
Me puse a recordar, mientras seguías soñando por un momento,
cuando tu cabello era tan largo que te servía de manto
y te escondías en él, tan pequeñita que eres,
mientras el viento jugaba con el y tu no te diste cuenta.
Ahora tu cabello largo se ha ido para dejarle más espacio a tu rostro
y a tu sonrisa,
que te brota a veces natural, a veces con una verde ayudadita,
ah pero usted, siempre bonita.
Mujer, hoy aunque te tengo aquí en mi oído me dió por extrañarte,
por querer abrazarte, mirarte, sentirte cerca,
¿donde estuviste todo este tiempo, mujer?
tengo tantas cosas que agradecerte y que aprender de tí,
como el sonreírle a las hojas de los árboles
a disfrutar un agua fresca de guanábana como manjar de dioses
y a llevar el canto como bandera y como alivio para el corazón.
Tu llevas la magia en tus propias cuerdas,
y todavía tienes el descaro de pasarlo a las que se amarran en tu guitarra,
haciéndolas vibrar no solo a ellas, si no a mi respiración.
Tu llevas la luz en tus ojitos tan dulces, tan puros,
solo por eso me dejo guiar, y por tus palabras, me dejo arrullar...
Nunca pensé querer tanto a una mujer...
a una mágica mujer como tú,
Cuando regreses y te pueda ver, le haré tributo a todas las noches que,
como esta noche,
te tengo cerca mientras nos separan kilómetros de carretera.
y me dedique solo a escuchar tu voz.
Estás aquí sentada junto a mí, relatándome tus historias y anécdotas,
además de uno que otro sueño que se te escapa entre letras,
pasiones escondidas que agarran vuelo y se sueltan dando vueltas
al rededor de tu aliento y tu mirada pispireta.
Me puse a recordar, mientras seguías soñando por un momento,
cuando tu cabello era tan largo que te servía de manto
y te escondías en él, tan pequeñita que eres,
mientras el viento jugaba con el y tu no te diste cuenta.
Ahora tu cabello largo se ha ido para dejarle más espacio a tu rostro
y a tu sonrisa,
que te brota a veces natural, a veces con una verde ayudadita,
ah pero usted, siempre bonita.
Mujer, hoy aunque te tengo aquí en mi oído me dió por extrañarte,
por querer abrazarte, mirarte, sentirte cerca,
¿donde estuviste todo este tiempo, mujer?
tengo tantas cosas que agradecerte y que aprender de tí,
como el sonreírle a las hojas de los árboles
a disfrutar un agua fresca de guanábana como manjar de dioses
y a llevar el canto como bandera y como alivio para el corazón.
Tu llevas la magia en tus propias cuerdas,
y todavía tienes el descaro de pasarlo a las que se amarran en tu guitarra,
haciéndolas vibrar no solo a ellas, si no a mi respiración.
Tu llevas la luz en tus ojitos tan dulces, tan puros,
solo por eso me dejo guiar, y por tus palabras, me dejo arrullar...
Nunca pensé querer tanto a una mujer...
a una mágica mujer como tú,
Cuando regreses y te pueda ver, le haré tributo a todas las noches que,
como esta noche,
te tengo cerca mientras nos separan kilómetros de carretera.
domingo, 1 de julio de 2007
Desplante emocional
Mis teorías sobre el silencio caen a través de unas cuantas vertientes.
Una de ella es la que dice que el silencio es no decir ni una palabra,
como cuando se pierde la señal del telecable, aunque...
con este ejemplo se recuerda el molesto ruido que eso causa
ya sea el desastrozo ir y venir de los puntitos grises de la pantalla
o el que parece eterno zumbido respaldado por barras de colores saturados.
Esta otra donde el silencio reclama una conversación consigo mismo,
trayendo como consecuencia la terrible perturbación del ser,
puesto que estar hablándote y escuchándote única y exclusivamente a tí,
creo yo...
termina por atiborrarte de tus pensamientos malditos sin poder gritar,
pues estás en silencio.
Pero está una más, donde el silencio lo significa todo, cuando no encuentras
la palabra correcta pero encuentras la mirada más adecuada para expresar
tanto el pensamiento como el sentimiento interno.
Por eso, y solo por eso, es que el día de hoy, estas letras van dedicadas al silencio
de una despedida improvisada, corta y sobre todo silenciosa.
Tal vez, para algunos resulta absurdo que la ausencia de tí sea motivo de alardes
y reuniones con cerveza y un poquito de whisky,
o jugos de naranja y rock gritado...
te encuentras entonces con palabras rudas, como las de Avelino.
...por solo un mes y medio.
Tal vez, para otros es lo mínimo que se puede hacer,
y te encuentras con palabras conmovedoras como las de Gilberto,
con abrazos largos y sinceros, como el de Cintia,
con boinas bascas, que te reclama Jorge,
y con perpetuas palabras calladas, como las mías.
No es que no tenga nada que decirte, lo sabes,
solo que son palabras que no estoy acostumbrada a decir.
Generalmente son discusiones estúpidas sobre mujeres o comida,
o todo un planteamiento filosófico que se vuelve unidireccional,
por que, reconozcámoslo, a mi esas cosas nomás me alteran.
Generalmente son desahogos existenciales mutuos,
o toda una dotación de modismos defeños,
estoy acostumbrada a resaltar los datos curiosos de los personajes que encontramos en la calle,y a ser indiscretos y que nos regañe Flaviana.
En cada situación, cerramos con la seguridad de repetirlo pronto,
y que aunque no lo quieras, visitaremos la casona una vez más,
pero mi silencio refleja mi desfamiliarización con el momento, con esta situación tan rara,
soy una nena, y lo se,
y exagero, tal vez...
pero mi silencio te pide a gritos que te cuides mucho,
que te portes bien y a veces mal,
que aproveches todos tus días,
pero más que cualquier otra cosa
te pide que no te tardes.
se te quiere, amigo.
Una de ella es la que dice que el silencio es no decir ni una palabra,
como cuando se pierde la señal del telecable, aunque...
con este ejemplo se recuerda el molesto ruido que eso causa
ya sea el desastrozo ir y venir de los puntitos grises de la pantalla
o el que parece eterno zumbido respaldado por barras de colores saturados.
Esta otra donde el silencio reclama una conversación consigo mismo,
trayendo como consecuencia la terrible perturbación del ser,
puesto que estar hablándote y escuchándote única y exclusivamente a tí,
creo yo...
termina por atiborrarte de tus pensamientos malditos sin poder gritar,
pues estás en silencio.
Pero está una más, donde el silencio lo significa todo, cuando no encuentras
la palabra correcta pero encuentras la mirada más adecuada para expresar
tanto el pensamiento como el sentimiento interno.
Por eso, y solo por eso, es que el día de hoy, estas letras van dedicadas al silencio
de una despedida improvisada, corta y sobre todo silenciosa.
Tal vez, para algunos resulta absurdo que la ausencia de tí sea motivo de alardes
y reuniones con cerveza y un poquito de whisky,
o jugos de naranja y rock gritado...
te encuentras entonces con palabras rudas, como las de Avelino.
...por solo un mes y medio.
Tal vez, para otros es lo mínimo que se puede hacer,
y te encuentras con palabras conmovedoras como las de Gilberto,
con abrazos largos y sinceros, como el de Cintia,
con boinas bascas, que te reclama Jorge,
y con perpetuas palabras calladas, como las mías.
No es que no tenga nada que decirte, lo sabes,
solo que son palabras que no estoy acostumbrada a decir.
Generalmente son discusiones estúpidas sobre mujeres o comida,
o todo un planteamiento filosófico que se vuelve unidireccional,
por que, reconozcámoslo, a mi esas cosas nomás me alteran.
Generalmente son desahogos existenciales mutuos,
o toda una dotación de modismos defeños,
estoy acostumbrada a resaltar los datos curiosos de los personajes que encontramos en la calle,y a ser indiscretos y que nos regañe Flaviana.
En cada situación, cerramos con la seguridad de repetirlo pronto,
y que aunque no lo quieras, visitaremos la casona una vez más,
pero mi silencio refleja mi desfamiliarización con el momento, con esta situación tan rara,
soy una nena, y lo se,
y exagero, tal vez...
pero mi silencio te pide a gritos que te cuides mucho,
que te portes bien y a veces mal,
que aproveches todos tus días,
pero más que cualquier otra cosa
te pide que no te tardes.
se te quiere, amigo.
sábado, 16 de junio de 2007
La Casa Blanca
Víctima que entra por los ojos y sale disuelto en un suspiro,
víctima que se procesa en la mente mientras se escurre en el cerebro,
deslizándose hasta provocar vibraciones en los rincones del cuerpo,
y juegos mentales que terminan en una ligera risa nerviosa.
Por eso, hoy recuerdo a Fito Paez al mencionar
que yo no buscaba a nadie y te ví.
Fungiendo / fingiendo como ángel o como pesadilla,
a fin de cuentas no es tu culpa lo que mi mente emana,
no es de nadie, en cada cabeza - un mundo.
Ahora déjame llorar un rato, tu ocúpate de tus asuntos,
para que después vengas conmigo para tomar un café,
fumarnos un cigarro,
platicar de nada,
y yo, simplemente verte.
víctima que se procesa en la mente mientras se escurre en el cerebro,
deslizándose hasta provocar vibraciones en los rincones del cuerpo,
y juegos mentales que terminan en una ligera risa nerviosa.
Por eso, hoy recuerdo a Fito Paez al mencionar
que yo no buscaba a nadie y te ví.
Fungiendo / fingiendo como ángel o como pesadilla,
a fin de cuentas no es tu culpa lo que mi mente emana,
no es de nadie, en cada cabeza - un mundo.
Ahora déjame llorar un rato, tu ocúpate de tus asuntos,
para que después vengas conmigo para tomar un café,
fumarnos un cigarro,
platicar de nada,
y yo, simplemente verte.
sábado, 2 de junio de 2007
Tu vida es un Performance.
Tomemos lo siguiente no como una prosa puesto que no lo es.
Ni como un poema, ni como un ensayo, por que no lo es.
Ni a artículo periodístico llega...
Es simple y básicamente una idea que habita en mi cabeza desde hace días.
Estoy un poco muy demasiado cansada de actitudes de gente que he llegado a"conocer",
por que efectivamente, no se puede asegurar que se conoce a una persona por completo,
para eso se necesitan años y años hasta el último de sus días, cuando ya no vive más...
por lo tanto ya no puede reaccionar más.
Pero es aún peor cuando todo es una puesta en escena,
y la honestidad, la sinceridad,la identidad misma,
se van por el tubo del drenaje.
Detesto terriblemente las poses, más que las máscaras.
Definamos pues, según lo que yo creo:
Máscara: actitud defensiva - no - agresiva que se adopta para no ser lastimado.
Pose: actitud ridicula de montar en si mismo todo un personaje.
A mi me encanta el teatro, pero es absurdo que cuando alguien que supuestamente
no lo hace con intención sino por que "así es",
vaga por la vida presumiendo todo lo que carece.
También es conocido el término "fake".
Pero después de haber tenido varias discuciones en ese sentido conmigo misma
y con dos que tres personas que afortunadamente me soportan,
decidimos tomar la situación con elegancia y denominarla como
"tu vida es un performance"
asignándola a todos aquellos que por fortuna o por desgracia,
de pronto nos hacen ruido.
Y probablemente flaqueo más que una varilla de trigo,
al dejarme perturbar por este tipo de situaciones,
pero tomando en cuenta que en el ámbito en el que me desenvuelvo
(entre actores, músicos, bailarines, escritores, fotógrafos, pintores, filósofos, humanistas...)
la cantidad de performaces es considerable.
No es necesario andar colgado de las alas de los ángeles para darse a notar,
muchas veces el trabajo de los performers no es ni en lo más mínimo bueno,
mi pregunta es ¿cual es la necesidad?
El resultado: Tedio...
A esto no tengo una solución, mas que para mis mismos berrinches,
y es dejar de agobiarme por estas cosas y seguir con mis asuntos...
(a fin de cuenta a nadie nos complace la vida por completo)
Ni como un poema, ni como un ensayo, por que no lo es.
Ni a artículo periodístico llega...
Es simple y básicamente una idea que habita en mi cabeza desde hace días.
Estoy un poco muy demasiado cansada de actitudes de gente que he llegado a"conocer",
por que efectivamente, no se puede asegurar que se conoce a una persona por completo,
para eso se necesitan años y años hasta el último de sus días, cuando ya no vive más...
por lo tanto ya no puede reaccionar más.
Pero es aún peor cuando todo es una puesta en escena,
y la honestidad, la sinceridad,la identidad misma,
se van por el tubo del drenaje.
Detesto terriblemente las poses, más que las máscaras.
Definamos pues, según lo que yo creo:
Máscara: actitud defensiva - no - agresiva que se adopta para no ser lastimado.
Pose: actitud ridicula de montar en si mismo todo un personaje.
A mi me encanta el teatro, pero es absurdo que cuando alguien que supuestamente
no lo hace con intención sino por que "así es",
vaga por la vida presumiendo todo lo que carece.
También es conocido el término "fake".
Pero después de haber tenido varias discuciones en ese sentido conmigo misma
y con dos que tres personas que afortunadamente me soportan,
decidimos tomar la situación con elegancia y denominarla como
"tu vida es un performance"
asignándola a todos aquellos que por fortuna o por desgracia,
de pronto nos hacen ruido.
Y probablemente flaqueo más que una varilla de trigo,
al dejarme perturbar por este tipo de situaciones,
pero tomando en cuenta que en el ámbito en el que me desenvuelvo
(entre actores, músicos, bailarines, escritores, fotógrafos, pintores, filósofos, humanistas...)
la cantidad de performaces es considerable.
No es necesario andar colgado de las alas de los ángeles para darse a notar,
muchas veces el trabajo de los performers no es ni en lo más mínimo bueno,
mi pregunta es ¿cual es la necesidad?
El resultado: Tedio...
A esto no tengo una solución, mas que para mis mismos berrinches,
y es dejar de agobiarme por estas cosas y seguir con mis asuntos...
(a fin de cuenta a nadie nos complace la vida por completo)
jueves, 31 de mayo de 2007
el miedo y la emoción de dos palabras breves
Dos palabras breves, en realidad, muy breves
son cinco letras que forman una frase eternamente difícil de decir
tan difícil que parece contradictorio que todas las trabas se remotan a cinco...
estúpidas...
letras...
CINCO!
te habías dado cuenta de eso? y no solo de que sean cinco
si no de que en realidad se han incrustado dentro de mi vocabulario
aunque nunca te las he dicho, con letras, claro...
por que con suspiros al oído
caricias a tus manos
abrazos tiernos (o despiadados)
besos endulzados...
siempre te las repito.
Es la aplicación de un verbo tan temido y tan repetido a la vez
tan devaluado, tan sobrevalorado...
pero te confiezo que a mi me aterra aceptarlo
mi estabilidad flaquea cada vez que intento mirarte a los ojos...
y decírte...
tu sabes, solo cinco letras.
Un verbo que lo lees y te lo comes en todos lados,
un verbo que es cursi de vez en cuando,
pero que es mas fuerte que mi valentía, que me vence...
y que justo al escribirte me agita el corazón
y con el, la respiración.
Cinco letras cuando lo aplico en primera persona
hacia tí, persona,
que prefiero que todos mis suspiros los descifres después,
y entiendas que en cada uno de ellos
se ocultan cinco...
bellísimas...
letras...
son cinco letras que forman una frase eternamente difícil de decir
tan difícil que parece contradictorio que todas las trabas se remotan a cinco...
estúpidas...
letras...
CINCO!
te habías dado cuenta de eso? y no solo de que sean cinco
si no de que en realidad se han incrustado dentro de mi vocabulario
aunque nunca te las he dicho, con letras, claro...
por que con suspiros al oído
caricias a tus manos
abrazos tiernos (o despiadados)
besos endulzados...
siempre te las repito.
Es la aplicación de un verbo tan temido y tan repetido a la vez
tan devaluado, tan sobrevalorado...
pero te confiezo que a mi me aterra aceptarlo
mi estabilidad flaquea cada vez que intento mirarte a los ojos...
y decírte...
tu sabes, solo cinco letras.
Un verbo que lo lees y te lo comes en todos lados,
un verbo que es cursi de vez en cuando,
pero que es mas fuerte que mi valentía, que me vence...
y que justo al escribirte me agita el corazón
y con el, la respiración.
Cinco letras cuando lo aplico en primera persona
hacia tí, persona,
que prefiero que todos mis suspiros los descifres después,
y entiendas que en cada uno de ellos
se ocultan cinco...
bellísimas...
letras...
jueves, 24 de mayo de 2007
El Silencio
Su camino está trazado, la gota se deja caer
una gota de aliento que se ha vuelto saliva y cae en tus labios
no se tú, pero yo así me hidrato
por mí, que llueva torrencialmente en mi boca, mi garganta
todo mi cuerpo está dispuesto a empaparse,
a envolverse
en un silencio que presume estar lleno de sonidos
y que habla fuertemente, en tus ojos se desmiente
nunca me había gustado tanto estar en silencio...
no escucho nada más que tu silencio
y lo guardo en mi caja de secretos para escucharlo por la noche
y soñarte en silencio
viene la oscuridad y vienes con ella en forma de sueñosde niebla azul que rodea mis oídos
murmurando silencio...
dulce ausencia de voz y de ruido
ahí estás oculto en los suspiros del viento
inflando desmesuradamente mis pulmones
tragándome en cada beso tu aire y tu silencio...
una gota de aliento que se ha vuelto saliva y cae en tus labios
no se tú, pero yo así me hidrato
por mí, que llueva torrencialmente en mi boca, mi garganta
todo mi cuerpo está dispuesto a empaparse,
a envolverse
en un silencio que presume estar lleno de sonidos
y que habla fuertemente, en tus ojos se desmiente
nunca me había gustado tanto estar en silencio...
no escucho nada más que tu silencio
y lo guardo en mi caja de secretos para escucharlo por la noche
y soñarte en silencio
viene la oscuridad y vienes con ella en forma de sueñosde niebla azul que rodea mis oídos
murmurando silencio...
dulce ausencia de voz y de ruido
ahí estás oculto en los suspiros del viento
inflando desmesuradamente mis pulmones
tragándome en cada beso tu aire y tu silencio...
lunes, 14 de mayo de 2007
Visita al doctor Grisly
Me encontraba recostado en el sillón, parecía mas incómodo que de costumbre...El ventilador giraba desquiciadamente sobre mi generándome mareos, preferí no volver a mirarlo,
sin embargo la frescura que producía dentro de la sala era gratificante.
- Doctor... de verdad, yo no hice nada.
No respondía nada, el doctor Grisly me miraba fijamente con ese par de pequeños ojos,
que en algún momento tuvieron que aprobar miles de exámenes para poder tapizar las paredes
con tantos diplomas y reconocimientos, y aún así, yo no creo en él.
¿Entonces que demonios estoy haciendo aquí? Sometiéndome a psicoanálisis absurdos... yo no estoy loco...
- Ella me obligó a hacerlo. Todo transcurría como cualquier día normal, de verdad doctor, lo juro.
Mi voz fué desvaneciendo en lo que terminaba esa frase, ¿de verdad yo no tengo la culpa de nada?Ella ahora está muy lejos, tan lejos... Bueno tal vez no tanto, solo tomo un par de microbuses y la segunda rutame deja justo en la puerta del panteón. Ella está ahí, claro... si es que los gusanos no la han tomado como cena aún.
Ella me sirvió de comer, el plato frío, para colmo, ¡era justo que yo me quejara! Después de largas jornadas de trabajo,
mínimo merezco que mi sopa esté, vaya... ¡tibia!, por lo menos tibia; y todo parecía como si hubiera echado cubos de hielo
a la crema de champiñón, que ni siquiera era casera, sino de esas famosas latas que luego se ven en los museos.
Yo no entiendo nada.
- Estaba cansado, agotado. De verdad, en otras condiciones, esto no hubiera pasado... ¡Lo juro!
Todas esas palabras iban directo a la coladera. El doctor Grisly me ignoraba sutilmente, yo lo sabía, no se molestaba ni siquiera en voltear a verme, pero yo, tan bondadoso, le regalé el beneficio de la duda, y seguí...
- Además, ¿a quien se le ocurre poner un cuchillo con filo para la mantequilla? Solo a ella doctor, solo a ella...
Siempre pensé que estaba tonta, que una mierda de gato piensa más que ella, pero creo que alguna vez la quise,
y por eso me casé con ella.
Champiñones, prefiero la crema de papa, ni siquiera eso pudo hacer bien. Decidí perdonarla por servirme frío, lo mas seguro es que el gas se haya terminado, y como no me han pagado la quincena, pues...Desde el otro extremo de la mesa, ella también tomaba su sopita, pero Dios quiso que yo volteara en el momento indicado en el que ella suspiró sobre su plato y una pequeña nube de vapor salió develandome la verdad.
¡ Mi comida estaba fría a propósito !
Yo no se lo podría perdonar, nunca... ¿Cómo se atreve? ¡Es una puta!
- ¡Ay! Perdone doctor, no quise rasgar su sillón, pero... bueno supongo que usted debe entender que la emoción a veces le gana a la cordura.
Por eso agarré el cuchillo de la mantequilla, me subí a la mesa y la agarré del cuello escupiéndole en la cara. En el camino, tiré todos los platos, los vasos, y esas tacitas que le regaló su mamá en la boda, unas muy bonitas de cerámica hindú; derramé el agua, la sopa y la mantequilla ayudó a deslizarme y llegar a su yugular mas pronto.
Cuando menos me di cuenta, mi camisa ya se había teñido, mi camisa gris, barata y horrorosa, tan tiesa como si hubiera sido
sumergida en almidón por una semana entera, pero debo admitir que esas manchitas rojas le daban un toque especial.
Hice un par de llamadas, y primero caí al hospital, luego a la delegación, y ahora aquí estoy...
- Yo no estoy loco ni mucho menos, solo hice lo que sentí... y nada mas... es como pintar un cuadro o escribir una canción... incluso podría asegurar que, pues... soy un artista. Así es, doctor Grisly, soy un artista.
Volteé a verlo, y su mirada me perturbó un momento. El doctor me observaba de una manera fría y callada, como cualquier osito de
peluche. Su pelaje castaño se veía muy limpio, más que otras veces, y sus garras redactabas todas y cada una de mis palabras.
Yo creo que el doctor Grisly me ayudará a que no me metan a la carcel, o... ¡Dios no lo quiera! termine yo en un psiquiátrico... Estoy seguro que doctor Grisly está de mi lado, su amante es hermosa, y como ella... ¡quedan pocas!
A varias me las he encontrado en centros comerciales, pero en forma de caros abrigos.
En cambio mi esposa, bueno... no tenía nada especial, vacas quedan muchas...
sin embargo la frescura que producía dentro de la sala era gratificante.
- Doctor... de verdad, yo no hice nada.
No respondía nada, el doctor Grisly me miraba fijamente con ese par de pequeños ojos,
que en algún momento tuvieron que aprobar miles de exámenes para poder tapizar las paredes
con tantos diplomas y reconocimientos, y aún así, yo no creo en él.
¿Entonces que demonios estoy haciendo aquí? Sometiéndome a psicoanálisis absurdos... yo no estoy loco...
- Ella me obligó a hacerlo. Todo transcurría como cualquier día normal, de verdad doctor, lo juro.
Mi voz fué desvaneciendo en lo que terminaba esa frase, ¿de verdad yo no tengo la culpa de nada?Ella ahora está muy lejos, tan lejos... Bueno tal vez no tanto, solo tomo un par de microbuses y la segunda rutame deja justo en la puerta del panteón. Ella está ahí, claro... si es que los gusanos no la han tomado como cena aún.
Ella me sirvió de comer, el plato frío, para colmo, ¡era justo que yo me quejara! Después de largas jornadas de trabajo,
mínimo merezco que mi sopa esté, vaya... ¡tibia!, por lo menos tibia; y todo parecía como si hubiera echado cubos de hielo
a la crema de champiñón, que ni siquiera era casera, sino de esas famosas latas que luego se ven en los museos.
Yo no entiendo nada.
- Estaba cansado, agotado. De verdad, en otras condiciones, esto no hubiera pasado... ¡Lo juro!
Todas esas palabras iban directo a la coladera. El doctor Grisly me ignoraba sutilmente, yo lo sabía, no se molestaba ni siquiera en voltear a verme, pero yo, tan bondadoso, le regalé el beneficio de la duda, y seguí...
- Además, ¿a quien se le ocurre poner un cuchillo con filo para la mantequilla? Solo a ella doctor, solo a ella...
Siempre pensé que estaba tonta, que una mierda de gato piensa más que ella, pero creo que alguna vez la quise,
y por eso me casé con ella.
Champiñones, prefiero la crema de papa, ni siquiera eso pudo hacer bien. Decidí perdonarla por servirme frío, lo mas seguro es que el gas se haya terminado, y como no me han pagado la quincena, pues...Desde el otro extremo de la mesa, ella también tomaba su sopita, pero Dios quiso que yo volteara en el momento indicado en el que ella suspiró sobre su plato y una pequeña nube de vapor salió develandome la verdad.
¡ Mi comida estaba fría a propósito !
Yo no se lo podría perdonar, nunca... ¿Cómo se atreve? ¡Es una puta!
- ¡Ay! Perdone doctor, no quise rasgar su sillón, pero... bueno supongo que usted debe entender que la emoción a veces le gana a la cordura.
Por eso agarré el cuchillo de la mantequilla, me subí a la mesa y la agarré del cuello escupiéndole en la cara. En el camino, tiré todos los platos, los vasos, y esas tacitas que le regaló su mamá en la boda, unas muy bonitas de cerámica hindú; derramé el agua, la sopa y la mantequilla ayudó a deslizarme y llegar a su yugular mas pronto.
Cuando menos me di cuenta, mi camisa ya se había teñido, mi camisa gris, barata y horrorosa, tan tiesa como si hubiera sido
sumergida en almidón por una semana entera, pero debo admitir que esas manchitas rojas le daban un toque especial.
Hice un par de llamadas, y primero caí al hospital, luego a la delegación, y ahora aquí estoy...
- Yo no estoy loco ni mucho menos, solo hice lo que sentí... y nada mas... es como pintar un cuadro o escribir una canción... incluso podría asegurar que, pues... soy un artista. Así es, doctor Grisly, soy un artista.
Volteé a verlo, y su mirada me perturbó un momento. El doctor me observaba de una manera fría y callada, como cualquier osito de
peluche. Su pelaje castaño se veía muy limpio, más que otras veces, y sus garras redactabas todas y cada una de mis palabras.
Yo creo que el doctor Grisly me ayudará a que no me metan a la carcel, o... ¡Dios no lo quiera! termine yo en un psiquiátrico... Estoy seguro que doctor Grisly está de mi lado, su amante es hermosa, y como ella... ¡quedan pocas!
A varias me las he encontrado en centros comerciales, pero en forma de caros abrigos.
En cambio mi esposa, bueno... no tenía nada especial, vacas quedan muchas...
domingo, 13 de mayo de 2007
Luciérnaga...
Érase una vez... hace dos años para ser más precisos, un conejo adicto a los columpios, que se mecía con el aire y se dejaba perder en cada atardecer.
Inmerso en un bosque de colores, buscaba luciérnagas detrás de las hojas de esponjados arbustos, que adornaban cada curva del lugar.Y las nubes le preguntaban tantas cosas... el conejo solo sonreía, no sabía hablar.El conejo no volteaba, no sabía mirar.
No movía sus labios, no sabía besar...
Así que el conejo prefirió ignorar a las nubes grises y siguió bailando. Sus movimientos ligeros para flotar, para sentir el pasto entre sus patitas limpias, el conejo no había recorrido caminos, ni lisos ni rocosos, el conejo vivía estático en ideas circundantes y pequeñas, muy pequeñas...El conejo tropezó de pronto, se le enredaron las patitas...Levantó la cabeza para sorprenderse nada más. Frente a sus opacos ojos se interpuso la liviandad de una cosita verde y luminosa.Sin darse cuenta el conejo encontró la luciérnaga que estaba buscando!... Enmudeció...
La luciérnaga le regaló un par de aleteos que le hicieron cosquillas en la nariz y le hicieron sonrojar, sintió una aceleración distinta en su corazón inberbe.
Luego la tomó entre sus manos, una sonrisa se le pintó en la cara, los bigotes le bailaban, el conejo se sentía... feliz, pues.
Pero la luciérnaga temerosa decidió partir......causando parálisis.
El conejo quedó amarrado a las cadenas de su columpio, sin mecerse más... pero la luciérnaga decidió regresar para hacerle más cosquillas en la nariz.
Todavía se pregunta por qué es que brilla y por qué es verde...
pero juegan juntos, se acompañan, miran la luna juntos...
y se alimentan con saliva neón que pinta con destellos la boca y deja un buen sabor...
Inmerso en un bosque de colores, buscaba luciérnagas detrás de las hojas de esponjados arbustos, que adornaban cada curva del lugar.Y las nubes le preguntaban tantas cosas... el conejo solo sonreía, no sabía hablar.El conejo no volteaba, no sabía mirar.
No movía sus labios, no sabía besar...
Así que el conejo prefirió ignorar a las nubes grises y siguió bailando. Sus movimientos ligeros para flotar, para sentir el pasto entre sus patitas limpias, el conejo no había recorrido caminos, ni lisos ni rocosos, el conejo vivía estático en ideas circundantes y pequeñas, muy pequeñas...El conejo tropezó de pronto, se le enredaron las patitas...Levantó la cabeza para sorprenderse nada más. Frente a sus opacos ojos se interpuso la liviandad de una cosita verde y luminosa.Sin darse cuenta el conejo encontró la luciérnaga que estaba buscando!... Enmudeció...
La luciérnaga le regaló un par de aleteos que le hicieron cosquillas en la nariz y le hicieron sonrojar, sintió una aceleración distinta en su corazón inberbe.
Luego la tomó entre sus manos, una sonrisa se le pintó en la cara, los bigotes le bailaban, el conejo se sentía... feliz, pues.
Pero la luciérnaga temerosa decidió partir......causando parálisis.
El conejo quedó amarrado a las cadenas de su columpio, sin mecerse más... pero la luciérnaga decidió regresar para hacerle más cosquillas en la nariz.
Todavía se pregunta por qué es que brilla y por qué es verde...
pero juegan juntos, se acompañan, miran la luna juntos...
y se alimentan con saliva neón que pinta con destellos la boca y deja un buen sabor...
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