Dos palabras breves, en realidad, muy breves
son cinco letras que forman una frase eternamente difícil de decir
tan difícil que parece contradictorio que todas las trabas se remotan a cinco...
estúpidas...
letras...
CINCO!
te habías dado cuenta de eso? y no solo de que sean cinco
si no de que en realidad se han incrustado dentro de mi vocabulario
aunque nunca te las he dicho, con letras, claro...
por que con suspiros al oído
caricias a tus manos
abrazos tiernos (o despiadados)
besos endulzados...
siempre te las repito.
Es la aplicación de un verbo tan temido y tan repetido a la vez
tan devaluado, tan sobrevalorado...
pero te confiezo que a mi me aterra aceptarlo
mi estabilidad flaquea cada vez que intento mirarte a los ojos...
y decírte...
tu sabes, solo cinco letras.
Un verbo que lo lees y te lo comes en todos lados,
un verbo que es cursi de vez en cuando,
pero que es mas fuerte que mi valentía, que me vence...
y que justo al escribirte me agita el corazón
y con el, la respiración.
Cinco letras cuando lo aplico en primera persona
hacia tí, persona,
que prefiero que todos mis suspiros los descifres después,
y entiendas que en cada uno de ellos
se ocultan cinco...
bellísimas...
letras...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
no es necesario decirlo para sentirlo
ni que te lo digan para que lo sientas...
mejor eso, sentirlo y no decirlo, que a decir algo que no sientes..
eeee
si, eso
Publicar un comentario